La tarde en que la música se apoderó de nuestros corazones
Esta tarde Violeta resucitó en la biblioteca de básica, los sones de las guitarras de los niños inundaron de melodías la tarde sanantonina, la voz masculina hizo estremecer el improvisado auditorio con “Gracias a la vida”, la piel se puso helada, cuantos recuerdos, cuantas noches de peña, cuanto actos en medio de las penumbras ochenteras, el coro de voces femeninas retumba en medio de nuestros corazones….. Parecía todo perdido, la sensación de fracaso, el no
haber logrado construir la sociedad que soñábamos, pero esta tarde somos testigos de cómo niños, niñas, jóvenes han asumido el liderazgo, y con sus alegres y frescas voces, con sus guitarras trepidantes nos percatamos que Violeta está más presente que nunca …. Gracias a la vida que me ha dado tanto….
El caballo corralero que no puede ser muerto por la mano del mismo que lo crió, nos retrotrae al mundo rural, con toda su natural brutalidad, con su simpleza y sencillez, las voces se elevan con fuerza como implorando a Dios por el destino de ese caballo, el más famoso de nuestro campo.
Tu silueta va caminando con el alma triste y dormida, ya la aurora no es nada nuevo, las niñas se lanzan con este himno generacional, la emoción se apodera de todos, los adultos no podemos evitar llenarnos de recuerdos, los niños se apoderan del tema, lo hacen suyos, ¿dónde quedó esa joven de ojos grandes?, los chicos cantan, Nos hablaron una vez cuando niños, cuando la vida se muestra entera, son nuestros alumnos que invocan la poesía de tantas generaciones que en una noche estrellada guitarreaba con los ojos enrojecidos y las gargantas entumecidas estos mismo versos, los que ahora son disparados al viento por niños y niñas……
Las guitarras vuelven al ataque, dicen que el tiempo guarda en las bastillas las cosas que el hombre olvidó, poesía sencilla, pura, directa al corazón, los niños rasgan las cuerdas de las guitarras, con dedicación y pasión; las voces de los solistas se trasladan por todos los recovecos de la biblioteca, seguro que recorren libros, saltan por estantes y se depositan en nuestras venas…. El coro femenino eleva la intensidad, la vida es más sencilla de lo que queremos, guarda el tiempo en las bastillas unas cuantas semillas que entrega una canción…..
Los aplausos de los pocos testigos de este traspaso de relevo se sienten con fuerza, no está todo perdido, hay niñas y niños que inician su propia búsqueda, su propio camino, pero lo hacen cargando con este legado, pleno de poesía, de ilusiones, de sueños, estemos tranquilos que ellos sabrán llevar con orgullo la historia musical y artística de varias generaciones, como lo han hecho esta tarde ventosa, extraña pero al fin y al cabo hermosa con la cual se despide septiembre.


